Opinión

Tele Vasurah

por Jon López

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Opinión

Tele Vasurah

por Jon López

Ese fluido acuoso que ahora mismo estáis sintiendo en vuestros ojos no son lágrimas tal y como las conocemos. Es sangre. Sí, os están sangrando los ojos al leer el título de esta ‘entrada’, y no me extraña. A los que se os haya pasado desapercibido os recomiendo que os deis una vuelta por alguna clase de educación primaria y refresquéis unos conceptos básicos de ortografía.

A fin de cuentas, esta aberración gramatical con la que abrimos tema podría expresar en dos palabras, y perfectamente, lo que es el estandar de ciertas cadenas de televisión en nuestros días; una auténtica mierda pinchada en un palo y dirigida para un público muy selecto, entre los que se encuentran: ‘la Sarah’, ‘la rubiah rexulonah’, ‘el ruedas’, y en el extremo opuesto, señores/as de 75 años en adelante que, aburridos esperando la muerte, se entretienen discutiendo sobre el conjunto de primavera que luce la Pantoja en prisión.

Para los más despistados; no me refiero precisamente a los documentales de la 2 sobre el aparato locomotor del ornitorrinco o al desove del salmón de Noruega. Estoy dando un ligero rodeo porque no me gustaría que ciertos lectores de este blog se pudieran sentir ofendidos con mis palabras. Así que intentaré decirlo con el máximo tacto posible, haciendo un buen uso de la compostura y educación que me caracterizan. Vamos allá:

Estoy un poquito, con levedad, mínima y minúsculamente hasta los cojones de las programaciones que premian la incultura, el cotilleo, la crítica hacia el ser humano y la degradación del mismo.

Empieza la cosa tempranito, pasado el mediodía, con MYHYV. No se han molestado ni en utilizar correctamente la conjunción “y” como nexo de unión. Ya empezamos mal… He intentado verlo en numerosas ocasiones, por eso de ‘el saber no ocupa lugar’, pero siento vergüenza ajena, no soy capaz de soportarlo durante más de 10 minutos sin ponerme colorado. Y es que, como programa de comedia con personajes de mentira aun podría tener un pase, pero cuando te das cuenta que es gente de verdad hablando de su propia vida, pues como que da que pensar. He llegado a escuchar que si tienes la educación primaria pasada con media de insuficiente alto y puedes citar las capitales de más de 2 países Europeos (contando España) eres excluido del casting y sometido a bullying por parte de la producción del programa.

Podríamos citar así unos cuantos, Sálvame, Gran hermano, la isla de los tarados… donde se junta ‘la crème de la crème’ a despotricar y ganar morteradas de dinero por ser: hijo de, cuñada de, la que le hizo una paja en el año 95 a… Voy a obviar un poco estas cosas, ¿vale? Es que me empiezan a dar ardores y el médico me ha dicho que mi estómago no soportaría una cuarta hernia. Me consuelo pensando que estos programas educativos los paga el Corte Inglés e ING Direct y que, por lo tanto, no me cuestan un duro. Pero… ¿que pasa con la televisión que si me toca pagar? esa que vive de los simpaticos impuestos que nuestro querido Montoro ha tenido a bien subir… En definitiva ¿hay telemierda en los canales públicos?
Analicemos una televisión autonómica al azar, pongamos la de Galicia. Esa entrañable ‘TVG’, que ofrece un amplio abanico de espacios para todas las edades. Para todas las edades que comprenden los 80 y la muerte. 24 horas de señoras enlutadas afilando herramientas agrícolas o pelando patatas en una aldea perdida de la mano de Dios. Programación en prime time con abuelos contando historias de la post-guerra y ordeñando vacas. Qué oye, tiene su parte positiva. Los niños de Galicia saben, como consecuencia, que la leche no sale de la nevera ni la lechuga viene en bolsas directamente de la tierra.
Pero no todo son escenas rurales e información sobre la cotización del la patata de Codesido, a veces A Galega está a la altura de los tiempos con programas de lo más rompedores. Recuerdo un ‘reality’ de hace unos años, tipo Gran hermano. Concursantes que convivían en una clase donde un maestro les enseñaba a hablar gallego, tenían hasta un confesionario los cabrones, dónde decían cosas del tipo: Pues la semana bien, la verdad es que pensaba que la conjugación del verbo ‘cantar’ iba a ser más compleja, pero con el trabajo exhaustivo que llevamos haciendo los últimos días todo ha ido de maravilla y ya casi sé declinar un verbo’ Plas, plas, plas… No se como a producción no se le ocurrió recompensar a los participantes con piruletas.
Pero en el ‘Top 1’, la cúspide de la miseria y la cutrez televisiva se lo lleva un programa llamado “Luar”, presentado por un señor conocido como “Xose Ramón Gayoso”. Nacido allá por el año 1832, que no había Espronceda aún escrito ‘El pastor clasiquino’, dirige un espacio de lo más variopinto. Gaitas, gaitas, gaitas, viejos con gaitas, gaitas, Bustamante en un ‘playback’ patético, gaitas, gaitas, Joselito cantando ‘campanera’, gaitas, y para cerrar, panderetas. Así desde 1992, oye. Riete tú Jordi Hurtado.
Viendo como esta el patio ¿que decir? Pues que lo mejor que podeis hacer es llevar el televisor a vuestro Punto Limpio más cercano y rellenar el hueco de salón con libros, figuritas de Sargadelos o botellas de alcohol. Lo que sea con tal de no volver a ver como caga la Belén Esteban. No es algo que os vaya a abrir muchas puertas en la vida.
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Jon López

Iba para John Dillinger, pero como está feo robar me quedé en Jon López. Soy gallego, lo cual me exime de tener que describirme con claridad.