Opinión

Redes Sociales

por Jon López

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Opinión

Redes Sociales

por Jon López

Joder, acabo de ver al tío este que enseñaba el rabo en “Adán y Eva” cantando una canción y ya me he puesto de muy mala hostia. Creo que voy a salir a matar a alguien para desahogarme y nos ponemos con el tema de hoy.

(Dos horas más tarde y 4 cadáveres nuevos en el desván)

Bueno, vamos a lo nuestro, que ya estoy relajadito:

“Hola, quiero jugar a un juego” (expresión patrocinada por la película “Saw”). Vamos a jugar al juego de los campos semánticos:

  • Tifus, malaria, ébola, gripe (a, b, c, d, e), tuberculosis, red social.

La última, la más reciente de las enfermedades del Siglo XXI , contraída por individuos de todas las clases sociales, edades  y  habitantes de la tierra que creen vivir en el primer mundo. Eso son las redes sociales, una gran enfermedad que ha ido invadiendo la vida del 98% de los presentes. Adictiva, como la heroína. Peligrosa como una cerilla en una gasolinera, y con un proceso de curación, cuando menos, dudoso.

Vamos a ir por partes, que si no esto va a ser un desmadre de cojones. Empecemos por el principio de los cbd products y vayamos haciendo  una progresión paulatina:

Todo tiene su origen en el famoso y abolido MSN, una red social que todo aquel que se precie utilizaba para socializar y contactar con sus amistades, conocidos etc…  con un logo diseñado por algún tío que tenía mucha prisa por ver el Madrid-Barça de canal + .  Fácil, sencillo y para toda la familia. Podías Poner unos estados de lo más peculiares, tipo : Pablo y Bea, 14/2/2001, una canción de Joselito con los agradecimientos a toda su familia o la misa de Réquiem en ‘re menor’  de Mozart. Y bueno, ya si tenías el MSN “plus” eras la auténtica polla, con la llegada del color a nuestras vidas todo era mucho más “cool”. No estaba mal, no invadía demasiado tu vida y nadie estaba lo suficientemente enganchado como para pasarse utilizando sus servicios 24 horas, ya que si no estabas de cuerpo presente en tu ordenador de mesa (de 258 kg de peso) no tenías manera de utilizarlo. Vivías en harmonía y en paz con el cosmos y la naturaleza.

Llegó el fotolog y el Metroflog, los abuelos longevos del Facebook y Tuenti (Ya empezamos a acumular mierda). Podías subir una mísera foto al día, a no ser que fueras ‘Premium’ y te catapultaras a la altura de semi Dios. Empezabas a agregar a todos tus colegas, conocidos y gente que te sonaba de vista de Sierra Leona. Pasabas de encender el ordenador, abrir el MSN y leer el Marca, a hacer lo mismo pero obviando el Marca, que le dieran por el culo, no tenías tiempo que perder, mejor ver las últimas fotos de la borrachera del  hermano mayor del primo del vecino de ese chaval que iba en tu clase.

Ahora las risas, el epicentro de todos los males de nuestra era y sociedad: Facebook, Whatsapp y Tuenti. Éste último fue el origen de todo: Primero nos lo vendieron como una bonita red social para agregar fotos y conversar con tus amistades, pero todos sabemos que fue el origen de las chonis que ponen morritos y los tuneros pesados que nos enseñaban sus coches por fascículos. Luego estos dos grupos se dieron cuenta de que había drogas más duras y se cambiaron a Facebook.

Todo esto empieza a degenerar de mala manera.  Tíos muy listos se dan cuenta de que hay tíos/as muy tontas y comienzan a crear nuevos medios de adicción, de espionaje, de ensalzamiento de la popularidad etc… Y así nacen: twitter e Instagram. Todo gira en torno a esta mierda de nueva manera de relacionarse., donde tener 600 amigos en Facebook o 50 whatsapps a las 12 del mediodía es, lamentablemente, señal de popularidad en el 2015.

Miedo me dan las generaciones venideras, esas que nacen con todo este legado de asqueroso que les estamos dejando. Esos niños de 6 años que manejan teléfonos con 40 aplicaciones mientras la gente dice : “ ¡Qué rico, tan pequeño y como sabe usar las tecnologías! ” mientras que yo pienso, “Que puta pena de chaval: nunca sabrá lo que es escribirle una carta manuscrita a la niña que le gusta, llamar a sus amigos por teléfono para quedar, aburrirse en casa, bajar al parque y acoplarse a la primera pandilla que vea. No sabrá vivir sin la necesidad de sentirse popular a través de una pantalla, se verá obligado a caer en las ‘redes’ de estas ‘redes’ para sentirse aceptado por los demás y no verse como un cero a la izquierda “¿Alguien ha visto la película “Los sustitutos”?, no me cabe ninguna duda de que así es como acabaremos, mandando a un avatar a hacer por nosotros todo aquello que implica salir de nuestro portal.

¿Me estoy poniendo muy dramático, verdad?  Hagamos de tripas corazón y… ¡que corra el ron!

Jon López

Iba para John Dillinger, pero como está feo robar me quedé en Jon López. Soy gallego, lo cual me exime de tener que describirme con claridad.