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Opinión

Circo iberico

por Jon López

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Aviso que no he dormido muy bien y tengo ganas de liarme a hostias con el primero que vea haciendo “campaña electoral”. Sí, entre comillas, porque las campañas, de campañas vienen teniendo ya muy poco. Antes las cosas iban de otra manera; repartían caramelos por la calle, bolígrafos, había coches con megafonía, etc…

Ahora todo me parece una auténtica mierda – ¿Mierda? ¿He oído mierda? Mierda a la una, mierda a las dos, mierda a las 3. ¡Mierda! Adjudicado al debate sobre el estado de la Nación.

¿Habéis visto ese intercambio de ‘opiniones’ entre esos dos borregos? Sí hay algo que no puedo soportar es que los payasos, a parte de no hacerme gracia, me aburran. Qué auténtico despropósito, que jodido tostón, que lamentable manera de echarse piedras al tejado del otro con una constancia pesarosa y penurienta. Creo que todos estábamos esperando a que alguno de los dos tertulianos sacara un canutillo y empezara a lanzarle pelotitas de papel al otro. Habría apostado por que el presentador se cortaría las venas en su camerino, bajo un chorro de agua caliente y con lágrimas en los ojos al finalizar del debate, pero lo he visto esta mañana en un programa de Antena 3, por lo cual, me quito el sombrero ante sus ganas de seguir viviendo. Hay gente que se merece todos mis respetos.

En torno a estos payasos se está generando todo un circo ibérico. Acépteseme el término y discúlpeseme por calificarlo de Ibérico, ya que nuestros productos son mucho mejores. Esos ‘políticos’ que llegan a los debates en un coche conducido por un chófer, acompañados de sus mujeres/prostitutas, (si, soy muy desconfiado). Todos excepto Rajoy, Rajoy llega acompañado de un señor el cual yo no conozco. No sé si es su mayordomo, su asesor de imagen o el tío que le prepara los cereales antes de dormir. Después del posado de rigor bajo una lluvia de “flashes” se adentran en el edificio para repetir la estampa ante un “photocall”,y ya luego de unos planos exteriores de todo el ambiente… volvemos en unos minutos, publicidad. A mí toda esta parafernalia me recuerda a los típicos “realities” tan amados por las chonis y canis de barrio. Estamos pensando todos en Gran Hermano, ¿no?

La manera de hacer política se ha convertido en una burda y lamentable pantomima que consiste en pasearse por los programas y series de moda en televisión. Con la absurda excusa de acercar la cara más humana de nuestros dirigentes al gran público podemos ver a estos acompañar a Pablo Motos, Jesús Calleja o Bertín Osborne, entre otros, en sus respectivos espacios. Ya todo forma parte de un gran “show” que se ha ido magnificando en los últimos meses y más que, a mi juicio, resultar efectivo, me parece terriblemente penoso.

Pero amigos/as, así están las cosas y así se las estamos contando. Todo el mundo quiere venderse lo mejor posible y arrancar un puñado de votos a cualquier precio. Estamos en período de campaña electoral y tras ver toda esta bazofia y nuevo estilo de promocionarse, yo, sigo siendo un votante indeciso. Por lo tanto, vendo mi decisión final al primer bastardo que me de 20 Euros y un bocadillo de panceta en pan de chapata, con huevo frito, unas gotas de mostaza, unas rodajas finitas de tomate, queso laminado y un traje de estos ‘mazo guapos’, como los de Albert Rivera, que con eso tienes que hartarte a follar.

Opinión

Justiciero de sofá

por Jon López

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Bueno, bueno, bueno ¿Sabéis qué? Me estoy cansando un poco, así, a nivel general, de discutir (entendamos esto como un intercambio de impresiones) con individuos / sujetos que tienen menos luces que una lancha de contrabando. Cuando tú te sumerges en un diálogo, esperas que el receptor de tus mensajes haya abandonado ya los comportamientos pueriles. Ahora entiendo a la perfección a ese presentador de los programas de debates televisivos, donde un grupo de ‘trajeados’ se propinan descalificativos carentes de ingenio y propios de niños de 6 años. Al final, estos, acaban odiándote. Quizá os haya pasado alguna vez. Pero nada más lejos de preocuparos, debería satisfaceros. Su malestar para con vosotros es la prueba evidente de vuestra victoria aplastante.
Desde mi última participación en este espacio he mantenido varios, digamos ‘debates’ de toda índole y con dispares personalidades. Están aquellos, que a pesar de su disconformidad con tu opinión, es posible mantener una conversación inteligente. A los que no aguanto son a los típicos tertulianos “y tú más”. Todos conocemos a esa persona cuyo ingenio está limitado a cuatro frases, y constantemente las va repitiendo hasta que te das cuenta de que deberían de ofertar un FP para gente con pocos recursos argumentativos. Joder ¿Uno de tauromaquia sí y este no? ¿En qué puto mundo vivimos?
Ya me han dicho de todo: arrogante, borde, semidiós, catedrático, justiciero de sofá. Acepto la segunda (para ciertas personas) y la última, como animales de compañía. Y después de este preámbulo, el cual ya se me ha ido de las manos, me voy a quedar con “Justiciero de sofá”. Joder, me ha gustado. Y lo digo con toda la sinceridad que me caracteriza.

¿Qué es exactamente un justiciero de sofá? Bueno, yo, en mi caso, me tomo la definición como una persona que observa (muy importante), analiza (importante también) y opina (amparado por el derecho constitucional de libertad de expresión).

Estamos viviendo últimamente una época muy convulsa. Todos sabemos, que la misma, está producida por el estado caótico que vive occidente ante las amenazas de terrorismo y los recientes atentados de París.

Yo, como “justiciero de sofá”, me he tomado la libertad de opinar sobre las grandes masas hipócritas que nos rodean últimamente. Esos neo-indignados (como me gusta llamarles) que acaban de descubrir el terrorismo, y del día a la noche se conciencian profundamente llenando sus muros de “Facebook” con banderas de Francia, mensajes de apoyo que rozan la afectación más personal e íntima y la asistencia a manifestaciones para condenar este tipo de sucesos.

Que nadie piense tampoco que soy un pobre desalmando. De hecho, mi alma es tan pura, que me da hasta lástima que no seamos así de involucrados con otros países que sufren este mismo tipo de atentados macabros.

“Este es un mundo en el que Beirut, todavía convaleciente por los bombardeos un día antes que los de París, no aparece en la prensa. Un mundo en el que una bomba explota en un funeral en Bagdad y ni una sola persona actualiza su estado para que ponga Bagdad” (Karuna Ezara, bloguera hindú).

Esto, al parecer, tiene una explicación, que algunos investigadores se han tomado la molestia de hacernos comprender. Y es la del desconocimiento de otras culturas, lo cual crea una distancia psicológica que nos hace más difícil compadecernos de otras víctimas. Igualmente, este tipo de lugares no son reconocidos para nosotros como sitios de turismo masivo ¿Alguien conoce a algún colega que se haya ido al Líbano a dar una vuelta? ¿Quizá, tú, has estado de fin de semana romántico en Bagdad? Todo esto está muy bien, pero a mí me sigue pareciendo una simple palabrería. Realmente, creo que a la gente le importa una mierda lo que pase en París, lo que pueda pasar en Bruselas, y mucho menos lo que pase a 40 años luz de su casa. Pero la tendencia, ahora mismo, es la de ser solidario; “ ¿A dónde vas Vicente? -a dónde va la gente”

¿Cuántas veces habéis visto el tiroteo en “Le Bataclan” en los últimos días? Pues posiblemente las mismas que yo; unas 557,8 ¿Y del resto de atentados? Pues aproximadamente unas -221,1. Un nuevo logro de los medios de comunicación y su afán por ser parciales en la cobertura de las noticias internacionales.

He visto tantas cosas patéticas últimamente, que hasta me da repelús recordarlas. Podemos citar, así, en general: postureo emocional por doquier, hipocresía elevada a su máximo exponente, gente que confunde el tocino con la velocidad. He llegado a leer publicaciones en las cuales se afirmaba que se debería de quemar todas las mezquitas del mundo, haciendo gala de una ignorancia que a mí, como ser humano, me abochorna, que me ofende profundamente, ya no sólo por tener amistades que profesan esta religión, si no por lo poco que se molesta la muchedumbre en informarse antes de, como decimos en Galicia “botar a lingua a pacer”.

Asi está el panorama amigos/ as. Yo, visto lo visto, me parece que seguiré optando por ser un “justiciero de sofá”. Porque o sacamos las pistolas para defender a todo el mundo, o no las sacamos para nadie.

Opinión

Independencia

por Jon López

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Bueno, primeramente decir que entre la anterior entrada y esta me he hecho más viejo, sabio, responsable y maduro. Le quitas los últimos 3 adjetivos y lo que queda es realmente en lo que me he convertido. Para todos mis admiradores y “fans”; si me ingresáis 100 Euros en mi cuenta os enviaré una foto mía poniendo morritos en el espejo de una discoteca.

¿No estáis un poquito hasta los cojones del tema Catalunya? Si a mí me la suda joder, que se vayan o que se queden. Pero por favor, hago un llamamiento a la cordura por parte de los medios de comunicación, el gobierno y el tío que le pasaba la lija al barco de Chanquete. Dejad de martirizarnos psicológicamente con esto. No puedo soportarlo más. Cómo sigan emitiendo la misma mierda todos los días voy a salir a la calle y comerme dos chuletas de pura carne roja para inmolarme fisiológicamente.

Quiero volver a saber que tipo de pana usa Julián Muñoz para sus pantalones. Quiero que Belén Esteban cuente en directo su problemas de diabetes. Quiero ver a Jorge Javier Vázquez haciendo topless en una playa de Ibiza. “Quiero vivir, quiero gritar, quiero sentir el universo sobre mí. Quiero correr en libertad, quiero encontrar mi sitio”. Pero esto ya me parece fuera de lugar.

¿Os habéis fijado con qué sutileza os he colado un fragmento de una letra de Amaral? Estáis acojonados, entiendo. Pero bueno, por algo soy la persona más popular de mi pasillo y vosotros unos simples plebeyos. Yo desde mi modestia dejo que me admiréis y adoréis. Soy una persona que se da a los demás desinteresadamente.

Yo tampoco me quiero postular mucho acerca de este tema, porque el que maneja todo este cotarro me ha dicho que no tengo la obligación de mojarme nunca, y menos, habiéndome duchado hace ya dos horas. Así que adoptaré una actitud neutral, como el Rey, que no puede decir ni de qué equipo de tute es simpatizante. Qué puta vida más triste. Vivir como un Rey, nunca mejor dicho, a cambio de ser una jodida maceta. Bah, yo firmaba, la verdad.

A mí me dolería mucho que Catalunya dejara de formar parte de esta gran nación, que es todavía mucho más grande cuando la selección de fútbol se adjudica algún torneo internacional. Porque ahí ya somos todos españoles, nos invade un sentimiento de patriotismo acojonante (Hasta a Piqué). Empiezan a salir Rojigualdas por todos los lados y balcones (Rojigualda = bandera de España. Malditos incultos). Antes del 2008 colocar un gallardete nacional en la ventana de tu casa, para muchos, era hacer apología de un símbolo fascista. Se instalaban hogueras en las plazas de todos los pueblos y ciudades para carbonizar a todos esos putos osados que hacían alarde de su patriotismo. Por eso mataron a Juana de Arco, por llevar una bandera de España pegada al parachoques de su carro de caballos. Tras ser interceptada por una milicia de desalmados la quemaron a las puertas de la iglesia del Picazo (Provincia de Cuenca). No os dejéis engañar por la historia que os narran en las escuelas. Hay mucho conspiración.

Tras esta breve lección de historia, y visto como está el panorama, aprovecho este espacio para demandar la independencia de mi pueblo (Valdoviño). Sitio triste donde los haya, sólo escribir el nombre me dan escalofríos. A mí me la pela que venga aquí Calleja a decir que vivimos en un paraíso. Ya te vienes en Enero y me comentas, cabrón. Pero también somos de Dios y tenemos derechos.

Háganse llegar a las altas instancias y autoridades del gobierno los siguientes puntos que nos definen como una nación libre e independiente que merece ser desligada de la opresión del estado español:

Poseemos lengua propia; una mezcla de gallego, castellano y algo que todavía está por definir.
Primer pueblo de Europa en plantar patatas; lo que a mi juicio nos proporciona una cultura propia.
Acceso directo al mar; por lo cual nuestra economía podría ser sostenida independientemente aprovechándonos del turismo y la exportación de pescado.
Disponemos de una red de transporte de mercancías: en el bus interurbano, que pasa una vez cada 7 horas, puedes llevar hasta 3 bolsas con grelos.
Cómo gran nación, tenemos un proyecto expansionista en vías de desarrollo: marcamos como objetivo prioritario la conquista de Gibraltar. Ni para España, ni para Inglaterra. Para Valdoviño, con dos cojones.

Todo esto está muy bien, pero a veces recuerdo una frase que me dijo un día un profesor de arte – “Al vicio de pedir, la virtud de no dar” y me vengo un poco abajo. Me hace pensar que todo esto no va a prosperar.

Bueno, os dejo. Tengo una firma de autógrafos y no me puedo liar aquí hasta que suenen las trompetas del juicio final. Viva España y Marc Márquez; que no tiene la ESO, pero se embolsa alrededor de 10,000,000 de Euros al año.

Opinión

La vida en rayas

por Jon López

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“IIIIIIIII love rock & roll….”
¡Benditos 80, eh cabrones! Afortunadamente no recuerdo mucho de esa época, tener demasiados recuerdos de la misma hablaría mal de mi longevidad. Lo que sé y puedo rememorar es que había pesetas, se llevaban las chupas de cuero y en el portal de mi casa la gente quedaba para pincharse caballo. Tuve que aprender desde bien pequeño que la droga era mala y las jeringuillas del suelo no se tocaban. La verdad, es que a pesar de ser un pueblo tranquilo aquella parecía “la calle de la pantomima” de Melendi. 50 metros de asfalto descendente, o ascendente, todo depende de donde vinieras, en la cual ni la policía se atrevía a entrar, sólo los más rudos y valientes del pueblo, así como los dueños de una pizzería para recoger la leña que alimentaba el horno. Para los demás aquello era una pequeña Ciudad Juárez dentro de un municipio normal. Pese a todo, en esa calle pasé unos buenos 14 años de mi vida; entre malhechores, yonkis y niños jugando a la pelota.

La verdad es que no sé a qué cojones viene esto, realmente yo iba a hablar de otra cosa, pero me puse una canción ochentera y mis neuronas empezaron a hacer sinapsis de mala manera; de axón a dendrita, siempre de axón a dendrita, que es algo que aprendí hace tiempo en la panadería comprando una broca del 6 para colgar un cuadro.

En fin, vamos a lo que vamos, que esto ya está siendo un poco patético, aunque bueno, para patético los anuncios de geles lubricantes / estimulantes que ponen en la tele ¿Los habéis visto? Lamentable. Me resulta muy gracioso cuando se intenta hablar de algo natural con todo el cuidado y precaución del mundo, como el que está manipulando uranio enriquecido. Una pareja que debe de rondar los 50 y pico años diciendo:

-Es que nosotros…igual somos un poco mayores para estas cosas, la verdad que nunca lo hemos probado… es que…

Cuando todos estamos pensando: ‘Es un gel para lubricar el coño de toda la vida tío, deja de humillarte por 5 duros en la televisión’

Me imagino los vaciles a los que tienen que ser sometidos esos ‘actores’ cuando van a una farmacia en su vida cotidiana:

-¡Qué! ¿Ya te has animado? Yo lo haría, de ser farmacéutico.

Por otra banda, también tienen la versión con jóvenes, muy pero que muy poco creíble. Todos sabemos que los jóvenes follan en los coches o los baños de alguna discoteca hasta arriba de coca y que hacen tríos y orgías en descampados, no tienen tiempo para untarse ninguna mierda. Eso es una puta guerra más que un acto sexual.

Hablando de guerras, acabo de ver en “feisbuk” (para que lo entendáis las de las fotos con morritos y los ciclados de gimnasio) un “post” bastante curioso: “A 1 de Enero de 1942 veintiséis países habían declarado la guerra a Alemania”

Ojo, 26 naciones. A mí me miran mal por la calle y me chivo a mi madre. Hay que tener un par de muy buenas pelotas para asumir que 26 estados te quieren freír y verte colgado de un abeto con los miembros seccionados. Yo entiendo que es difícil agradar a todo el mundo, pero, joder, disgustar a semejante cuantía de personas tiene que ser un golpe psicológico bastante contundente, no sé cómo se puede dormir con semejante presión psicológica. Tienes que sentirte como el patito feo con el que nadie quiere jugar, y aún encima aguantar amenazas hacia tu persona por el mero hecho de querer dominar el mundo. Cuantas envidias, la gente no soporta la ambición.

Pues nada, al final se me agotan las líneas y no he hablado absolutamente nada de lo que tenía previsto, vamos a tener que dejar la reproducción de la oruga de la col para otra ‘entrada’.

Yo me despido ya, chaval@s, que va a empezar mi programa favorito ‘la vida en rayas’. Os lo recomiendo a todos, es de lo mejor que ponen en la televisión, sobre todo muy recomendable para los fans de MYHYV, el argumento es súper sencillo 😉

Opinión

Transexual social

por Jon López

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Na na na na na na na na ¡Batmaaaaaaan! ¿qué puta tontería, no? Pues llevo 3 días tarareando esa melodía, lo más curioso es que ni me gusta Batman ni ningún superhéroe, yo soy mi propio héroe (ver ‘tirarse el pisto’)

Estoy rizando un poquito el rizo porque la verdad es que estoy un poco nervioso. No ha sido una decisión fácil de tomar, no todos los días una persona comunica y confiesa públicamente algo sobre su vida privada (excepto si eres colaborador de ‘Sálvame) y la verdad es que me está costando un poco encontrar las palabras apropiadas para llegar a donde quiero hacerlo.

En primera instancia, quiero que quede claro que nací varón, soy varón y me gustan las mujeres (por cierto, estoy soltero guapas), pero hace ya un tiempo que siento una fuerte lucha interior, me siento atrapado en mí mismo, mal a gusto con algo que hasta hace bien poco no sabría definir, percibo un conflicto en mis entrañas de… en fin, que soy un transexual social, ¿vale?

A parte de haber nacido varón (sigo estando soltero chicas en esta línea) también he nacido pobre, el problema es que me siento un rico atrapado en el cuerpo de un pobre, lo tengo muy claro  ya. Esto me genera un malestar importante, porque las probabilidades de enriquecerme y llegar a ser lo que realmente me siento son bastante escasas.

He llegado a esta conclusión tras mucho reflexionar y basándome en los siguientes gustos sibaritas, por ejemplo, me gusta, siento predilección, me apasiona:

  • La música clásica: Strauss, Beethoven, Vivaldi, Chopin y una serie de compositores que distan mucho de Don Omar, Kiko Rivera o su madre, porque su madre, aunque no lo parezca, también es ‘artista’, artista y buena pájara.
  • La buena comida: Percebes: de nuestras fértiles costas gallegas (para los mesetarios; la pezuña no se come) un manjar a la altura de los más pudientes. La estrella Galicia: la cual mantiene una feroz lucha con el vino caro por hacerse un hueco en el ‘top 1’ entre los más afortunados económicamente.
  • Los coches caros: como buen rico (de sentimiento) me gusta el lujo, me importa una puta mierda que el coche sea horrible, si tiene 500 cv capta totalmente mi atención. ‘Ande o no ande, caballo grande’.
  • Tocar los cojones: vicio de rico por excelencia, y quizá, el que me ha hecho llegar finalmente a esta conclusión sobre mi estado de transexualidad. Me gusta tocarle las pelotas a la gente… tampoco tiene una explicación mucho más profunda. Como no dispongo de efectivo que me permita abofetear a un camarero con billetes de 500 Euros, estoy sopesando en empezar a tirarle dardos a los canteranos del Manchester City (como Balotelli) para paliar mis ansias de hacer el mal entre los plebeyos.
  • La poesía: sobre todo autores de la tierra, gallegos; Rosalía de Castro, Celso Emilio Ferreiro, Xosé María Álvarez y toda esta peña. Siento también una pasión desmedida por la novela, pero la novela que compongo yo. Dejad que os relate un libro que recientemente he escrito sobre este género.

Mi conejo Bonifacio, por Jon López:

Mi abuela tenía conejos, yo me encariñé con uno y al final nos lo comimos.

¿Qué esperabais? ¿Mil páginas sobre un gordo montando a lomos de un burro? Para eso ya está ‘El Quijote’.

El otro día entré en una librería a comprar un boli “bic”, que es lo único que puedo permitirme. Vi un ejemplar de ‘El Quijote’, lo primero que pensé fue: ‘Con esa cantidad de papel encendemos en mi casa la cocina de leña 2 meses enteros”. Obviamente, Cervantes no pasó a la historia por ser una eminencia en el noble arte de sintetizar.

Espero que tengáis en cuenta la manera en la que he abierto mi corazón para con vosotros y sigáis aceptándome como un igual. Yo seguiré siendo el mismo, ese pobre diablo que sueña con llegar a sentarse a la derecha de Amancio Ortega en las bodas de plata de alguna celebridad, ese que ansía poder pasearse de la mano con alguna Sueca perteneciente a la realeza por las calles de Estocolmo y el que se queda dormido pensando si algún día podrá entrar en un restaurante sin preguntar si el pan se cobra a parte.
Agradezco de antemano vuestra comprensión, y por tercera vez…Chicas, estoy soltero.

Opinión

Quiero ir a la carcel

por Jon López

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Valdoviño, julio de 2015, 12:29 PM.
Hállome delante de la pantalla de mi computadora, en un día oscuro, sombrío lóbrego, lóbrego elevado al cuadrado podría decirse. Porto una gabardina de las caras (nada de Berksha), un sombrero de “cowboy” y unos tejanos importados del mismísimo Oregón. El día no invita a grandes cosas, más que a sentarse en el sofá con un “whiskey” doble, una pipa de tabaco y reflexionar. Con esta estampa y panorama desolador como invitado estelar cuelgo el cartel de “creando, don’t disturb” y me doy cuenta de que quiero ir a la cárcel. Todo esto tiene una explicación bastante razonable, no es una idea tampoco espontánea del todo, ya que llevo mucho tiempo meditándolo e intentando por todos los medios acabar en prisión, pero no hay manera, oiga.
Os voy a explicar mi teoría, así, a grandes rasgos, para que nos entendamos todos. A los que veis ‘MYHYV’ os va a costar un poquito más, ya lo aviso…pero haced el esfuerzo.
Como ya sabéis la burbuja ha explotado, ha explotado de mala manera, como una pompa de jabón recién salida de los labios de un niño. Está la cosa muy malita, la gente se desespera a la caza de un contrato de trabajo basura o un empleo temporal por cuatro duros y 12 horas al día y a mí, en medio de esta gran pescadilla que se muerde la cola se me ha ocurrido la solución, que no es otra que la de entrar en la cárcel y vivir como un marqués una temporada.

Curiosamente hablo en base a lo visto, a lo visto en un programa sobre penitenciarías españolas hará cuestión de unos días, llamémosle cárceles por no llamarles “spás”. Módulos con gimnasio, comedores cojonudos, salas para la representación de obras teatrales, etc. Hombre, yo lo veo claro, vives mejor en la cárcel que en el paro, pero por descontado, además.

Esto serían los pros, pero estudiemos un poco ahora los contras. A mí sólo se me ocurre uno, que quizá te tengas que dejar dar un poco por el culo de vez en cuando, pero… ¿y dónde no? Nos están dando por el culo todo el día; tu jefe en el trabajo, el gobierno a los parados, esa tía del INEM que te mira con cara rancia cuando vas a sellar la tarjeta del paro haciéndote un guiño de “te están follando vivo”, esa cajera lenta que ponen en las ‘cajas rápidas’ de los supermercados o el funcionario que no te quiere dar una paga por la puta cara, en fín, un montón de enculadas diarias que vivimos bajo resignación, así que, ¿qué más da? Dejarse follar por estos individuos que por un ciclado de gimnasio un par de veces al día, a fin de cuentas, es el pequeño precio al que te ves sometido por vivir a gastos pagos unos cuantos años, a mayores de estar jodiéndole al estado ese dinero que no te ofrece por falta de empleo. Vamos, que yo creo que compensa descaradamente.

Pero claro, no seamos unos inconscientes tampoco ni nos dejemos llevar por los lujos a los que seremos sometidos en prisión, de ir, ir por la puerta grande, más que nada porque si tú en este país robas una barra de pan o jodes un carrito de la compra con 100 putos euros acabarás en alguna filial de Guantánamo o realizando trabajos forzados para recuperar el campo de Mauthausen-Gusen, que como fue levantado por españoles siempre es mejor que sean los mismos quien lo reacondicionen.

La mejor opción es preparar algo gordo, algo que te permita estar encerrado a todo placer con los Bárcenas, presos de ETA y compañía, algo en lo que puedas salir cobrando paro y con una licenciatura en derecho, algo que te de un “caché” en la cárcel para que te pongan una pantalla de plasma en la celda …yo mismo, llevo meses con 40 kg de cocaína en el garaje, enterrando a gente viva en el jardín, quemando bajos sin amueblar y lo más tétrico de todo, diciendo en ocasiones lo que pienso. De momento no he tenido constancia de denuncias por atentar contra la salud pública, de asesinato en primer grado ni ninguna notificación sobre incumplimiento de la ‘ley mordaza’ así que sigo esperando pacientemente que mi suerte cambie y poder entrar cuanto antes en el gran “resort” del sistema penitenciario español.

PD: nací princeso porque zorras sobraban.

Ya sé que esto no viene a cuento, pero queda bonito y además como es mi espacio pues me salía de las pelotas ponerlo, oye.

Opinión

Karma

por Jon López

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“Ley cósmica de retribución  o de causa efecto”
¿Qué bien suena, eh?
Si fuera visible, tangible, en fin… seguramente tendría la pinta del típico “sheriff” de las películas del oeste: barba de cuatro días, un millón de arrugas en la cara, revólver de cañón largo y muy mala hostia, sin embargo, yo creo que es un poco hijo de puta, a la par que selectivo, que no nos trata a todos por igual, que se ceba siempre con los mismos y que la parafernalia de “el karma no tiene que ser instantáneo” es eso, una puta parafernalia. Me estoy dejando llevar un poco por esa ira ya tan característica en mí y porque son las 9:00 AM y tengo un despertar de puta pena, pero sobre todo, porque este súper poder cósmico me tiene un poquito hasta la coronilla.

Y ahora que se me brinda la oportunidad, me gustaría compartir con vosotros un resumen de lo que ha sido para mí el último mes a través del siguiente supuesto:
Si mañana me planto en mitad del puto desierto de Arizona con 48º, cielos despejados, vientos de componente inexistente con fuerza 0,002, previsión de precipitaciones para los próximos 400 años de 0,0003 ml por metro cuadrado, a mí…me parte un rayo.
Esto me genera un estado de mal estar con el Karma, por no decir que me tiene hasta las pelotas. Son tantas ya las putadas que ni me acuerdo, de hecho, últimamente tengo que apuntarlas para que no se me olviden. Dispongo ya de una serie de escritos al respecto que van cogiendo forma de enciclopedia “Larousse” y puede, quizá, tal vez, me lo estoy planteando…que me tome la libertad de editar y adjuntar un DVD con la misma. Estoy esperando, de la manera más calmada y sosegada posible, a descubrir la dirección de envío para poder transmitir mi desacuerdo y disconformidad con las últimas decisiones que se están tomando sobre mi vida.
Espero que todo el mal estar que se me está otorgando sea devuelto a sus causantes multiplicado por 10. En eso consiste, ¿no? Y si no consiste en eso, sinceramente me la pela un poco, espero que eso así sea.

No sé si estos acontecimientos son producto de esta ley o realmente la vida me está puteando un poco, puede que sea una mezcla, o puede que cada uno se aferre a lo que le sale del níspero para intentar darle explicación a todo lo que le acontece. Una vez leí, una vez, por no decir hace dos semanas, en el espacio de un escritor y aventurero buen conocedor de África y su cultura, que el hombre occidental busca siempre un ‘por qué’ a todo lo que le sucede. Sabias palabras, así es, esto invita mucho a la reflexión. Siempre queremos una respuesta a una pregunta que no hemos hecho, siempre queremos buscar un motivo para un suceso, siempre queremos tenerlo todo controlado cuando, realmente, es imposible controlar ciertos acontecimientos.

Pero bueno, ¿quién no necesita aferrarse a algo? Al fin y al cabo todos los hacemos. Al principio lo haces con lo evidente, cuando esto no resulta intentas buscar un motivo azaroso y cuando esto tampoco te convence te agarras al primer clavo ardiendo confiando todo a lo desconocido, a lo intangible, divino, cósmico y universal. Pero en fin, consuelo de tontos, que también se llama. Esperar que la vida te recompense por tus malas rachas es como esperar que un búho se haga el París-Dakar en una Vespino y le saque 3 horas en la general a Marc Coma.

Pero es todo tan sencillo como cumplir sus doce leyes para que las cosas fluyan. Doce, ni más ni menos, no soy capaz de cumplir ni cuatro de los diez mandamientos, resulta que el Karma tiene doce leyes, tócate los cojones.

Bueno, chavalada. Espero que en mi próxima entrada mi suerte haya cambiado a niveles infinitos y para eso me voy a dirigir públicamente al cosmos, y en consecuencia al karma para decirle:

“Oh karma, yo te venero, recompensa a este blog con seguidores en el mundo entero.
Los colaboradores de este espacio somos buena gente, mándanos a un yate con putas decentes.
Confiamos en tu causa efecto, deja de jodernos… ¡maldito hijo de puta!”

Opinión

Juventud

por Jon López

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Bendita, pero no eterna. Todos los que paséis la barrera de los 30 y queráis consolaros pensando que una persona siempre será joven mientras su mente así se sienta, que los mejores años de vuestra vida empiezan ahora, que sois más experimentados, maduros y que eso os proporciona un estado mayor de felicidad; erráis, os confundís, os contentáis a vosotros mismos, ¡mal!
Siento ser así de drástico y estar jodiéndoos la mañana/tarde/noche, el día en general o el próximo lustro, pero, la realidad es que los mejores años de nuestra vida han sido y serán ‘per sempre’ los correspondientes a la post-adolescencia. Esa franja que oscila entre los 18-25 (como mucho) lo sabéis, y el resto lo sospecha.
“Aiiiinsss….juventud, tú que me has brindado los mejores años de mi vida, tú que me has ofrecido momentos de diversión extremos, tú que me catapultabas a estados de despreocupación inmensos, tú que me hacías ver la vida en tonalidades llamativas (sobre todo bajo los efectos de ciertos psicotrópicos), tú que…tú” (breve ensayo a la juventud, por Jon López).
Imposible volver a atrás, aunque yo estoy trabajando en un transportador de partículas para el fin, pero me da que me queda aún un largo camino por recorrer y unas cuantas ecuaciones de noveno grado por descifrar.
A mí, personalmente, esta maravillosa época me tocó vivirla entre los años 2006/2008, así lo quiso el cosmos, el azar y que mi madre tuviera a bien darme a luz unos cuantos años atrás. Me sudaba tanto la polla todo, que llegué a vivir en un mundo paralelo al real, deambulaba por una dimensión en la cual yo era su único habitante, con mis propias leyes y el dueño de mi propio reino. Luego me dio por echarme novia y ya todo se fue a la mierda, tuve que empezar a compartir mis dominios y en fin, eso ya es otro tema aparte, y a mí no me pagan por mezclar argumentos.
Como iba diciendo, los estados de felicidad que te aportan la juventud, son equiparables a, no sé… poder acabar un álbum de la liga de Panini sin tener que pedir ningún cromo por correo, por ejemplo. Hacías el mal por vicio, te emborrachabas cuando te venía en gana y llegabas a cualquier clase de la universidad a sudar la resaca… ahí ya es el “top” del desmadre y cachondeo máximo para todo joven que se precie. Vivencias inolvidables, borracheras épicas, días que pasaban entre tabaco, porros, un ordenador y el “pro evolution soccer 2008”, gente cojonuda, putadas varias en la residencia universitaria, noches de estudio entre litros de “red bull”, ojeras de una semana, ligues para el recuerdo, o para el olvido, hay de todo, y un amplio etc… que todo universitario recuerda con gran cariño, y que algún día, le contará a sus nietos cuando sus padres no estén delante para decirle al viejo que no le de mal ejemplo al pobre niño inocente.
¿Quién no tiene mil batallas qué contar a partir de una determinada edad?
Pero las cosas cambian, uno crece, le obligan a madurar, lo presionan para hacerse una persona de bien, luego viene la crisis y te das cuenta de que tenías que haber seguido emborrachándote en esa cama, con esos tíos tan graciosos unos cuantos años más.
La verdad, es que sólo nos queda mirar al pasado con nostalgia, aferrarnos a lo que fuimos y ya no somos y comprobar como las generaciones más jóvenes recogen nuestro legado pisando muy, pero que muy fuerte. Decir que yo me creía el más malo de mi pueblo por quemar un contenedor y ahora vienen cuatro chavales ingleses a calcinar la isla de Sa Porrassa, en Magaluf. Eso sí que es tener un par de buenas pelotas, yo, sinceramente, me quito el sombrero. Me imagino la cara de esos críos cuando lleguen a las islas británicas y los reconozcan tras haber abrasado media isla en España por un descuido con una colilla, cuando menos, con el pecho más hinchado que un globo aerostático. “A todo hay quien te gane”.
Creo que lo voy a ir dejando aquí, porque me estoy viniendo un poco abajo, pero no sin antes aprovechar mi posición en este espacio para transmitir un mensaje a los más jóvenes: Chavales, chavalas, disfrutad de vuestra juventud, no va a volver. Follad, bebed, saltaros algunas clases en la facultad, salid a descubrir el mundo, entrad en una casa por la ventana del salón para hurtar material con el único objetivo de construir una cabaña para emborracharos y escaparos por una minúscula ventana del baño ante la inminente llegada de los dueños (por lo que me han contado, eh…). Tendréis tiempo a madurar, a tener que buscar trabajo, a buscaros la vida y a vivir la parte más fea de la realidad. Y ante todo, tendréis tiempo a que un niño cabrón os llame ‘señor’ por la calle.

Opinión

Tirarse el pisto

por Jon López

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Para muchos; un plato tradicional de la cocina española. Para otros; una filosofía de vida.

Porque quizá a la mayoría os esté sonando un poco a chino esta expresión, que a mí, particularmente me encanta, me parece una de esas pocas composiciones del argot español a la cual se la podría catalogar como ‘sublime’.

Vamos por partes que esto tiene mucha tela que cortar. Empecemos por el principio, por hacer una pequeña definición, y bajo mi modesta opinión, de lo que significa ‘tirarse el pisto’, sería algo así, ejem, ejem (trago de whisky y procedemos).

Acción por la cual una persona / sujeto / humanoide o ser con la capacidad del lenguaje (normalmente varón, nacido más allá de los 80) magnifica sus cualidades o dones para quedar ‘de guay’ ante un colectivo social o un individuo en concreto (normalmente mujeres)

Vamos, lo que viene siendo ‘tirarse el rollo, fardar, camelar, flipárselo, quedarse con la peña, lanzarse a la piscina’ de toda la vida. Sin embargo ‘tirarse el pisto’ es, como te lo diría yo… una manera de ver la vida, una religión, una forma de entender las relaciones sociales más allá de los cánones establecidos.

Pero ¿cuál es el origen? ¿Quién fue el primer tirador de pisto de la historia? ¿Qué objetivos lo empujaron a ser el precursor de esta doctrina? Pues seguramente todas las preguntas tengan su respuesta en la cultura occidental, a principios del Siglo I y centradas en la figura de Jesucristo (Sí, el de Nazaret, el mítico, vamos).

Todas mis observaciones sobre el comportamiento y la evolución social del hombre (hombre, no mujer) en nuestra era, me han ido retrocediendo poco a poco hasta la figura de este caballero (que realmente, no sé si montaba a caballo), haciéndome comprender, de manera muy clara, que fue el ideólogo de esta práctica.

¿Pero cuáles eran sus ambiciones?
-Pues seguramente follar.

Empezó tirándose el rollo de multiplicar los panes, luego que si convertir el agua en vino, donar visión a ciegos, recuperar las capacidades motrices de los paralíticos, en fin, un sinfín de “pistadas” que bien le pudieron valer para disfrutar de unas agradables veladas en las camas de las mujeres más ‘recatadas’ de la época. Hasta llegar al punto de dejarse crucificar para tirarse el farol de la resurrección, a modo de ‘nenas, vendré de ultratumba a daros lo que vuestros maridos no os han ofrecido’. Este acto de crucifixión da origen a la expresión ‘un clavo quita a otro clavo’ y en su conjunto, forman lo que yo llamo ‘el gran pistazo de la historia de la humanidad’. Me imagino que se tuvo que pasar el resto de su vida, calculo que hasta los 70, máximo (no creo que la esperanza de vida en la época fuera más duradera) encerrado en su casa para dar credibilidad al acto, pero oye, forjó una gran leyenda en torno a su persona, llegando a escribirse un libro centrado en su figura, conocido como ‘la biblia’ o también ‘el primer piste del hombre’

Podemos definir estos acontecimientos como los primeros alardes del macho moderno para atraer a las féminas de una manera ya premeditada, profesionalizada e inteligente. Digamos que son los antecedentes más lejanos y primitivos del seductor actual.

Fueron muchos, los que después, abrazaron fuertemente esta doctrina e intentaron seguir por el camino marcado por nuestro gran amigo Jesús para ‘darse el pisto’ con fines carnales u amorosos:

Cristobal Colón se quedó con la peña cuando descubrió América, como si la hubiera puesto él en el mapa a pico y pala, lo cual seguramente lo convirtió en el “gigoló” más importante del siglo XV. Neil Amstrong se las dio de haber sido el primer ser humano en pisar la luna, cuando yo creo que no pasó de una parcela del desierto de Arizona, y hasta el mismísimo Hitler se atrevió a ‘tirarse el rollo’ de que iba a conquistar Rusia y acabar con el comunismo. Fracasó si, pero se folló unas cuantas veces a Eva Braun.

Toda esta filosofía y manera de entender la vida, y el ligoteo en general, ha ido calando hondo en nuestra cultura y sociedad, de manera que sigue presente en el Siglo XXI bajo algunos de los siguientes ejemplos:

Si cobras 500 Euros: Cobras 1,300 y tienes 7 pagas extras.
Si puedes nombrar 2 palabras en alguna lengua poco usual: Eres el corredactor de la real academia polaca.
Si has follado 1 día en los últimos 4 meses: Eres un “fucker” con más de 5 polvos por jornada desde los últimos 8 años.
Así, una serie de actuaciones ilimitadas, que como podéis ver, distan un poco de las originales, pero como en todos los aspectos de la sociedad, han ido evolucionando para adaptarse a los tiempos y al cambio.

Bienvenidos al maravilloso mundo de ‘tirarse el pisto’.

Opinión

Personajes

por Jon López

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Haberlos, haylos. Son como “las meigas”, con la diferencia de que no tienes que ir a un cementerio a las 00:00 para encontrarlos, ni invocarlos a través de una “queimada” u otros rituales espiritistas.

Pues sí, bien de moda que están. Lo que más me duele como buen gallego y adicto a las leyendas regionales, es que le están quitando todo el protagonismo a la santa compaña o a “las mouras”, a las cuales ya hemos mencionado en una entrada perdida de la mano de Dios. Los niños ya no se amedrentan por atravesar un cruce de caminos a medianoche o sentir la llamada de una mujer en mitad de un bosque frondoso (de castaños, que el eucalipto no es autóctono). A lo que teme un verdadero niño galaico es a que el ‘Pequeño Nicolás’ o Luis Toubes les jodan la paga de los domingos.

No sé si es la taza de café que me estoy bebiendo a la luz de la lumbre (puta mentira, pero queda bonito) si será una buena digestión de los cuatro huevos fritos que he desayunado esta mañana (esto no diré si es cierto o no, queda en el aire) o si me ha animado escuchar hace unos instantes esa melodía tan bonita que formaba parte de la serie ‘los trotamúsicos’ titulada ‘chef, bestia y tapón’ (esto es correcto 100%, adoro esta canción). Pero hoy me siento generoso, benévolo, comprensible.

Luis Toubes: personajillo recién salido del horno, en la palestra desde hace unos días, atrayendo la atención de los medios de información. Vamos, que ya casi no se habla ni de los calcetines que usa Messi para dormir, ni de la franja horaria en la que Ronaldo (el malo) hace de vientre.

Al parecer: se comenta, se rumorea que este individuo de veinte años, procedente de familia acomodada, está imputado por varias estafas. Una de ellas, sablear a una pareja de ancianos de Mallorca su fortuna.  Oscilando su patrimonio actual en torno a los 39 millones de euros. Que tú lo lees así y dices, “joder, que hijo de puta, eso está muy feo” Pero oye, bien pensado… ¿Para qué quiere un matrimonio de viejales las riquezas? Aún encima, una cantidad de parné en bienes inmuebles, que creo que se reparten en unas quince fincas cedidas al susodicho, más 200,000 euros en efectivo. No creo ni que tengan salud para poder ver como crece la hierba en los próximos años. Mucho mejor que un adolescente se pegue la vida padre con una fortuna de tal magnitud.

Porque la vida de “Luisito el millonario”, tiene que ser dura. Levantarse a las doce del mediodía para gestionar tus propiedades y pasarte el día de compras implica una dureza más grande de la que os podáis imaginar. Yo me hago una idea lo terrible que tiene que ser no encontrar una cartera lo suficientemente amplia para acumular los billetes de 500 euros, que todo el mundo te lama el culo para ver si te pueden sacar una limosna o patearse las calles de Barcelona y Londres con la presión de no saber en qué establecimiento te vas a pulir “la plata”. Porque os creéis que es todo llano, pero esa situación tiene que conducirte a un estado de presión mental que lleva a volverte completamente majara. Pobre chaval, no quisiera yo esa vida para mí. Mucho mejor es ser pobre, al igual que la mayoría de la población española, y sentirte integrado en esta nuestra sociedad como uno más, un igual. El equilibrio psicológico siempre debería de estar por encima del dinero, siempre.

Hasta aquí todo me parece muy correcto. El problema es cuando los medios empiezan a darle bombo a este tipo de fulanos para acrecentar su leyenda, por algo que, realmente, nos importa una mierda a todos. Buf, mi hernia.

El otro día vi que tuvo una intervención en un programa de televisión al cual yo ligeramente respetaba, ‘Espejo público’. Joder, se me ha caído un mito, sobre todo el de Susanna Griso, que por cierto, está bastante buena para su edad. No sé cómo ha accedido a entrevistar a este vividor. Imagino que la crisis, la corrupción y los conflictos mundiales ya no dan mucho de sí, están perdiendo tirón y estos programas necesitan un impulso morboso que los siga manteniendo a flote. Es la única explicación razonable que puedo encontrar. Porque una cosa os digo; que analicen el perfil de ‘El pequeño Nicolás’, aún lo voy viendo hasta normal, hay que tener en cuenta que el chaval es casi primo de Supermán. Pero este tarado…en fin.

Me gustaría, eso sí, aprovechar mis apariciones escritas en este “blog” para dirigirme personalmente a Luisito, por si los azares de la vida hacen que acabe leyendo esto:

Luisito, amigo, hermano: Yo no sé si te has apropiado de lo ajeno, no sé si has usurpado el capital a unos viejecitos. Pero una cosa te digo, yo por 40 Euros quemo el congreso haciendo chispas con dos piedras. Así que, que sepas que soy tu hombre. También estaría interesado en la animación de eventos, tales como: comuniones, bodas, bautizos, etc… por el módico precio de chupar las cabezas de las gambas que deseches. Un saludo, compañero.